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	<title>Filólogo de Bolsillo, autor en Filologo de Bolsillo</title>
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	<title>Filólogo de Bolsillo, autor en Filologo de Bolsillo</title>
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		<title>Tipos de comillas en español y cuándo utilizarlas</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Filólogo de Bolsillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 17 Jan 2026 09:15:05 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ortografía]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Tipos de comillas en español y cuándo utilizarlas Las comillas son un signo de puntuación fundamental en español, pero también uno de los que más dudas generan a la hora de escribir o corregir un texto. El uso de las comillas varía según el contexto, el tipo de contenido y la jerarquía de la información que se quiere destacar, por lo que es imprescindible conocer bien los distintos tipos de comillas en español y sus funciones. Saber elegir entre unas comillas u otras puede marcar la diferencia entre un texto correcto y uno descuidado, especialmente en contextos académicos, editoriales o profesionales. En este artículo de La Lengüeta veremos qué son las comillas, qué tipos existen, cómo se combinan y cuándo utilizar cada una, siguiendo la norma ortográfica del español y con ejemplos prácticos. Además, repasaremos algunos errores frecuentes para poder evitarlos y mejorar la claridad y la presentación de nuestros textos. ¿Qué son las comillas y para qué se utilizan? Las comillas son un signo de puntuación doble, formado por un signo de apertura y otro de cierre, que se emplea para delimitar fragmentos de texto con un valor especial. Se escriben siempre pegadas al primer y al último carácter [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<h1>Tipos de comillas en español y cuándo utilizarlas</h1>
<p>Las comillas son un <strong>signo de puntuación fundamental en español</strong>, pero también uno de los que más dudas generan a la hora de escribir o corregir un texto. El <strong>uso de las comillas</strong> varía según el contexto, el tipo de contenido y la jerarquía de la información que se quiere destacar, por lo que es imprescindible conocer bien los distintos <strong>tipos de comillas en español</strong> y sus funciones.</p>
<p>Saber elegir entre unas comillas u otras puede marcar la diferencia entre un texto correcto y uno descuidado, especialmente en contextos académicos, editoriales o profesionales.</p>
<p>En este artículo de <strong>La Lengüeta</strong> veremos <strong>qué son las comillas, qué tipos existen, cómo se combinan y cuándo utilizar cada una</strong>, siguiendo la norma ortográfica del español y con ejemplos prácticos. Además, repasaremos algunos errores frecuentes para poder evitarlos y mejorar la claridad y la presentación de nuestros textos.</p>
<h2><strong>¿Qué son las comillas y para qué se utilizan?</strong></h2>
<p>Las comillas son un <strong>signo de puntuación doble</strong>, formado por un signo de apertura y otro de cierre, que se emplea para delimitar fragmentos de texto con un valor especial. Se escriben siempre <strong>pegadas al primer y al último carácter</strong> del segmento que enmarcan, sin dejar espacios.</p>
<p>Su función principal es <strong>destacar palabras, expresiones o fragmentos </strong>que no forman parte del discurso normal o que requieren una interpretación concreta. De este modo, ayudan al lector a identificar matices del texto sin necesidad de explicaciones adicionales.</p>
<h2><strong>Usos principales de los tipos de comillas en español</strong></h2>
<p>En español, las comillas se usan principalmente para:</p>
<ul>
<li><strong>Reproducir citas textuales:</strong> <em>Como dijo Sócrates, «la verdadera sabiduría está en reconocer la propia ignorancia».</em></li>
<li><strong>Indicar títulos de obras breves</strong>, como artículos, capítulos o poemas: <em>Ayer leí el artículo «<a href="https://filologodebolsillo.com/como-escribir-los-latinismos/">Cómo escribir los latinismos</a>» porque tenía dudas.</em></li>
<li><strong>Marcar ironía o sentido figurado:</strong> <em>María dice que la sopa lleva muchas «especias».</em></li>
<li><strong>Destacar extranjerismos o expresiones impropias:</strong> <em>Un «selfie» es una fotografía que te haces a ti mismo.</em></li>
</ul>
<p>Estos usos son los más habituales, aunque no los únicos. En textos especializados, las comillas también pueden servir para señalar tecnicismos, neologismos o palabras empleadas con un sentido poco frecuente.</p>
<p>Aunque la función de las comillas puede parecerse a la de la cursiva,<strong> son pocos los casos en que son intercambiables</strong>: cada recurso tiene sus usos específicos regulados por la norma ortográfica.</p>
<h2><strong>¿Cuáles son los tipos de comillas que existen?</strong></h2>
<p>En español podemos encontrar <strong>tres tipos de comillas</strong>, reconocidas por la <a href="https://www.rae.es/ortograf%C3%ADa/"><em>Ortografía de la lengua española</em></a>: las comillas angulares, también llamadas <em>latinas </em>o <em>españolas </em>(«…»), las comillas inglesas (“…”) y las comillas simples (‘…’). Cada tipo de comillas cumple una función específica y su elección depende del contexto y del nivel jerárquico dentro del texto.</p>
<h3><strong>Comillas angulares</strong></h3>
<p>Las <strong>comillas angulares</strong> son las recomendadas por la Real Academia Española para la redacción de textos impresos y formales. Suelen utilizarse para delimitar citas, títulos de obras breves y palabras o expresiones con un valor especial. Tienen prioridad frente al resto de tipos de comillas y se utilizan especialmente en textos editoriales, académicos y normativos. Además, admiten otros tipos de comillas en su interior.</p>
<blockquote><p><em>«No es más limpio el que más limpia, sino el que menos ensucia», dijo la abuela a su nieta.</em></p></blockquote>
<div id="attachment_374" style="width: 310px" class="wp-caption alignnone"><img fetchpriority="high" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-374" class="wp-image-374 size-medium" src="https://filologodebolsillo.com/wp-content/uploads/2026/01/comando-teclado-comillas-angulares-300x200.jpg" alt="Parte del teclado de un ordenador, en la que se ve la tecla Alt." width="300" height="200" /><p id="caption-attachment-374" class="wp-caption-text">Por si no lo sabías, podemos escribir las comillas angulares desde el teclado utilizando los comandos Alt+174 y Alt+175. ¡Se acabó eso de copiar y pegar!</p></div>
<h3><strong>Comillas inglesas</strong></h3>
<p>Las<strong> comillas inglesas o dobles </strong>son las más utilizadas actualmente en textos digitales y manuscritos, aunque en español ocupan un segundo nivel jerárquico. Se usan principalmente cuando aparece una cita dentro de otra, cuando existen limitaciones tipográficas, en medios digitales y textos informales (aunque no sea lo más recomendable). Aun así, conviene recordar que no sustituyen a las comillas angulares en textos formales, sobre todo si se sigue estrictamente la norma ortográfica.</p>
<blockquote><p><em>En el mensaje escribió: “Voy a llegar tarde, no me esperéis para cenar”.</em></p></blockquote>
<h3><strong>Comillas simples</strong></h3>
<p>Las <strong>comillas simples</strong> ocupan el tercer nivel jerárquico y se usan en casos muy concretos. Principalmente, aparecen dentro de textos que ya contienen comillas angulares e inglesas, para indicar el significado de una palabra y en estudios lingüísticos o filológicos. Son las menos frecuentes y no deben utilizarse como alternativa a las comillas principales.</p>
<blockquote><p><em>La palabra ‘semáforo’ lleva tilde porque es esdrújula.</em></p></blockquote>
<h2><strong>Jerarquía de los tipos de comillas, según la RAE</strong></h2>
<p>Al escribir o corregir un texto, es habitual encontrar citas dentro de citas. En este caso, debe respetarse la<strong> jerarquía de las comillas en español</strong>, que es la siguiente: comillas angulares, comillas inglesas y comillas simples.</p>
<p>Veamos un ejemplo:</p>
<blockquote><p><em>«Rosa le dijo a su madre: “Mañana voy a comprar el ‘cacharro’ del que te hablé”».</em></p></blockquote>
<p>Respetar este orden ayuda a evitar confusiones y mantiene la coherencia tipográfica del texto. Cuando no se sigue esta jerarquía, el lector puede perder fácilmente la referencia de qué fragmento depende de cuál.</p>
<h2><strong>Errores frecuentes en el uso de las comillas</strong></h2>
<p>El uso incorrecto de las comillas es uno de los fallos ortográficos más habituales, incluso en textos cuidados. A menudo caemos en estos errores por costumbre, por influencia de otras lenguas o simplemente por desconocimiento de la norma. Estos son algunos de los <strong>errores más frecuentes en el uso de las comillas en español y cómo evitarlos</strong>:</p>
<ul>
<li><strong>Usar comillas inglesas en lugar de angulares para textos formales: </strong>Uno de los errores más comunes en español es utilizar las comillas inglesas para todo. Como hemos dicho anteriormente, en español existen distintos tipos de comillas y no todas cumplen la misma función. En textos formales, lo recomendable es usar las comillas angulares y reservar las demás para usos secundarios. Este error es especialmente frecuente en textos digitales que luego se trasladan a contextos más formales sin una revisión adecuada.</li>
<li><strong>Mezclar tipos de comillas sin respetar la jerarquía:</strong> Cuando dentro de una cita aparece otra o una palabra destacada, es necesario cambiar el tipo de comillas que utilizamos, siguiendo la jerarquía marcada por la norma: «El profesor explicó: “La palabra ‘banco’ tiene varios significados”». Utilizar el mismo tipo de comillas también resultaría confuso para el lector.</li>
<li><strong>Utilizar las comillas para resaltar palabras: </strong>Las comillas no sirven para dar énfasis. Si se quiere destacar una palabra o expresión, lo recomendable es escribirla en cursiva. Utilizar comillas en este caso puede hacer que el texto parezca irónico o incorrecto.</li>
<li><strong>Utilizar demasiado las comillas para expresar ironía: </strong>Las comillas pueden expresar ironía, pero abusar de ellas con este fin recarga el texto y le resta naturalidad. Conviene utilizarlas solo cuando sea necesario para evitar malentendidos. En muchos casos, el propio contexto basta para transmitir el tono irónico sin recurrir a signos gráficos.</li>
<li><strong>Colocar incorrectamente los signos de puntuación:</strong> En español, los signos como el punto o la coma suelen colocarse fuera de las comillas, salvo que formen parte del texto citado. Este detalle, aunque pequeño, es fundamental para mantener la corrección ortográfica de un texto.</li>
<li><strong>Confundir las comillas con otros signos de puntuación: </strong>En textos digitales es frecuente confundir la comilla (‘) con el apóstrofo (‘) o usar comillas rectas en lugar de las tipográficas. Revisar este aspecto mejora notablemente la presentación de un texto, además de transmitir una mayor profesionalidad y atención al detalle.</li>
</ul>
<p>En resumen, conocer los tipos de comillas en español y saber cuándo utilizarlas correctamente no solo mejora la corrección ortográfica de un texto, sino también su comprensión y calidad estilística. Aun así, alrededor del uso de las comillas siguen surgiendo muchas dudas: su convivencia con la cursiva, su concurrencia con otros signos de puntuación, su uso metalingüístico o en medios digitales… Son cuestiones que también dan más de un quebradero de cabeza. Pero todo eso podremos comentarlo con calma en otro artículo, aquí, en <strong>La Lengüeta</strong>.</p>
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		<title>Palabras con doble consonante en español</title>
		<link>https://filologodebolsillo.com/palabras-con-doble-consonante-en-espanol/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Filólogo de Bolsillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 13 Feb 2024 11:28:29 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ortografía]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Palabras con doble consonante en español Cneoráceo, gnomo, mnemotecnia, pneuma, ptolomeico… No, no se me ha escurrido ningún dedo al escribir esas palabras. Son palabras con doble consonante en español y que siguen reglas silábicas de las lenguas de donde proceden. En estos casos, la primera consonante de la pareja suele ser la muda, como ocurre con los grupos cn-, gn-, mn-, pn-, ps-, pt- y ts-. Por eso, la Ortografía de la Lengua Española se ha esforzado en reducir esta doble consonante al inicio de palabra. ¡No todo iba a ser difícil cuando hablamos de ortografía! La OLE estableció en 2010 que las palabras con doble consonante en español pueden escribirse sin ella por coherencia fonológica: si no las pronunciamos, ¿por qué íbamos a escribirlas? Es decir, que lo mismo da escribir psicólogo que sicólogo, pseudónimo que seudónimo, gnomo que nomo… La simplificación gráfica de estos grupos consonánticos dobles ha operado tradicionalmente en la ortografía española. Recordemos que, en español, suele primar el criterio fonológico sobre el etimológico. Sin embargo, la simplificación no se da con la misma frecuencia en todos los ámbitos del lenguaje. ¿Sabes qué palabras admiten la doble forma?, ¿y cuáles solo una? Si no lo tienes muy claro, este artículo de La Lengüeta puede ayudarte. Palabras con doble consonante en español: el grupo «cn-» [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<h1>Palabras con doble consonante en español</h1>
<p><strong><a href="https://dle.rae.es/cneor%C3%A1ceo">Cneoráceo</a></strong><em>, gnomo, mnemotecnia, pneuma, ptolomeico… </em>No, no se me ha escurrido ningún dedo al escribir esas palabras. Son palabras con doble consonante en español y que siguen reglas silábicas de las lenguas de donde proceden. En estos casos, la primera consonante de la pareja suele ser la muda, como ocurre con los grupos<em> cn-, gn-, mn-, pn-, ps-, pt- y ts-</em>. Por eso, la Ortografía de la Lengua Española se ha esforzado en reducir esta doble consonante al inicio de palabra. ¡No todo iba a ser difícil cuando hablamos de ortografía!</p>
<p>La OLE estableció en 2010 que las palabras con doble consonante en español pueden escribirse sin ella por coherencia fonológica: si no las pronunciamos, ¿por qué íbamos a escribirlas? Es decir, que lo mismo da escribir <em>psicólogo </em>que <em>sicólogo</em>, <em>pseudónimo </em>que <em>seudónimo</em>, <em>gnomo </em>que <em>nomo</em>… La simplificación gráfica de estos grupos consonánticos dobles ha operado tradicionalmente en la ortografía española. Recordemos que, en español, suele primar el criterio fonológico sobre el etimológico. Sin embargo, la simplificación no se da con la misma frecuencia en todos los ámbitos del lenguaje. ¿Sabes qué palabras admiten la doble forma?, ¿y cuáles solo una?</p>
<p>Si no lo tienes muy claro, este artículo de <strong>La Lengüeta</strong> puede ayudarte.</p>
<h2 class="gb-headline gb-headline-0592fc82 gb-headline-text">Palabras con doble consonante en español: el grupo «cn-»</h2>
<p>El grupo inicial «cn-» aparece en el nombre de taxones botánicos o zoológicos. Se han creado a partir de palabras o raíces de origen grecolatino: <em>cneoráceo, cnidario y cnidoblasto</em>. Aunque la grafía etimológica es la mayoritaria, se consideran también válida la fonética: <em>neoráceo, nidario, nidoblasto, etc.</em> También comienzan por<em> cn- </em>algunos topónimos de la antigua Grecia: Cnido o Cnosos. <strong>Al tener condición de nombres propios, no se admite la simplificación gráfica</strong>. Por tanto, serían incorrecto escribir en su lugar *Nido y *Nosos, respectivamente.</p>
<div id="attachment_143" style="width: 388px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-143" class="wp-image-143" src="https://filologodebolsillo.com/wp-content/uploads/2024/02/Fotografias-para-blog-1024x576-1-300x169.png" alt="Cnidario es una de esas palabras con doble consonante en español" width="378" height="213" /><p id="caption-attachment-143" class="wp-caption-text">Por si no lo sabías, los cnidarios son animalitos marinos tan simpáticos como este.</p></div>
<h2 class="gb-headline gb-headline-cbff0609 gb-headline-text">¿Gnomo o nomo?: el grupo «gn-»</h2>
<p>Este grupo inicial aparece en cultismos de origen grecolatinos, como<em> gnetáceo, gnómico, gnomo, gnomon</em> —y su derivado <em>gnomónico</em>—. También entrarían en esta lista todas las voces formadas a partir del término griego <em>gnôsis: gnosis, gnóstico, gnosticismo y gnoseología</em>. Habría que sumar a este grupo <em>gneis </em>y su derivado, <em>gnéisico</em>. <strong>Aunque el uso culto prefiere las formas etimológicas, se admite la grafía fonética:</strong> <em>neis, netáceo, nomo, nomon, nosticismo, etc.</em> Solo el término filosófico <em>gnosis </em>y sus derivados<em> gnoseología y gnoseológico</em> no admiten su escritura sin <em>g-</em>.</p>
<h2 class="gb-headline gb-headline-1e09176d gb-headline-text">¿Mnemotécnico o nemotécnico?: el grupo «mn-»</h2>
<p>Este grupo inicial está presente en la familia de voces formadas sobre la palabra griega <em>mnéme (‘memoria’)</em>. De ahí salen <em>mnemónico, mnemotecnia, mnemotécnico, etc. </em><strong>Para todas ellas se admite tanto la doble consonante como la grafía fonética</strong>: <em>nemónico, nemotecnia, nemotécnico.</em> Aquí no hay excepciones: todas admiten la doble consonante al inicio de palabra y su reducción a una sola.</p>
<h2 class="gb-headline gb-headline-1d3cd068 gb-headline-text">Palabras con doble consonante en español: el grupo «pn-»</h2>
<p>Este grupo es el más particular y más escaso. La doble consonante solo se mantiene en la escritura del cultismo de origen griego <em>pneuma</em> cuando se emplea en el ámbito filosófico con el sentido de<em> ‘aliento racional que informa y ordena el universo’</em>. No obstante, fuera de ese contexto, la <em>p-</em> debe desaparecer: cuando esa palabra significa<em> ‘aliento, espíritu’</em>, así como en el específico de<em> ‘signo usado en la notación musical antigua’</em>, se emplea normalmente la grafía fonológica <em>neuma</em>.</p>
<p><strong>Muchas voces del español que antes se escribían con pn- ya han quedado fijadas sin la primera consonante:</strong> <em>neumático, neumococo, neumología, neumonía, neumopatía, neumotórax,</em> etc. ¡Tener una <em>*pneumonía</em> es síntoma innegable de cultitis, así que cuídate de ella!</p>
<blockquote><p>«El siguiente avance en la <em>mnemotecnia</em>surge durante siglo XVI, donde encontramos un sistema muy similar al método del abecedario, pero en el que se han sustituido letras por números» <em>– </em>Luis Sebastián, <em>Breve manual de mnemotecnia</em></p></blockquote>
<h2 class="gb-headline gb-headline-41e3b821 gb-headline-text">Palabras con doble consonante en español: el grupo «ps-»</h2>
<p>El grupo <em>«ps-»</em> aparece en posición inicial en numerosas voces cultas formadas sobre palabras griegas que comienzan por la letra griega <em>psi</em>. Así, surgen<em> psicastenia, psicología, psicomotor, psicomotriz, psicotécnico, psiquiatra,</em> etc. También se encuentra en este grupo el elemento compositivo <em>pseudo-</em> y presente en palabras como<em> pseudociencia o pseudónimo, o psoriasis,</em> que procede de <em>psora (‘sarna’).</em></p>
<p>Salvo en las formadas por el elemento compositivo<em> (p)seudo-</em>, donde ya se han impuesto las grafías sin <em>p-</em> —<em>seudónimo, seudópodo</em> son las variantes preferibles frente a <em>pseudónimo o pseudópodo</em>—,<strong> el uso culto sigue prefiriendo las grafías etimológicas con <em>«ps-»</em></strong>. Sin embargo, se admiten las variantes gráficas con reducción a <em>s-: sicología, sicosis, siquiatra, soriasis…</em></p>
<p>En este grupo, <strong>jamás pueden perder la p- estas palabras</strong>: <em>psiquis, psique, psoas, psi, psicoquinesia y psicokinesia.</em></p>
<div id="attachment_146" style="width: 210px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-146" class="wp-image-146 size-medium" src="https://filologodebolsillo.com/wp-content/uploads/2024/02/bpBJXvgGDG52XJJrVSl4zxfIsU9-768x1152-1-200x300.jpg" alt="" width="200" height="300" /><p id="caption-attachment-146" class="wp-caption-text">«Sicosis»: ¿Norman Bates nos hubiese parecido menos demente con ese título?</p></div>
<h2 class="gb-headline gb-headline-5d7cdf19 gb-headline-text">Palabras con doble consonante en español: el grupo «pt-»</h2>
<p>Este último grupo de iniciales a principio de palabra forma parte de cultismos de origen griego. Por ejemplo: <em>pteridófito/pteridofito, pterodáctilo</em> y otras voces con <em>ptero-,</em> como <em>ptialina, ptolemaico, ptosis,</em> etc. Al tratarse de voces restringidas al ámbito científico-técnico, <strong>en el uso culto se emplean normalmente las grafías etimológicas que conservan el grupo «pt-»</strong>. Sin embargo,<strong> también son válidas las formas que lo reducen a t-</strong>. Estas últimas formas ya son frecuentes en el nombre del propio Tolomeo y su derivado, <em>tolemaico</em>. Algunas han perdido la<em> p-</em> por completo y solo se escriben según su forma fonética: <em>tisana, tisis o tomaína</em>. Y hablando de<em> t-</em>, no olvides que <em>tsunami </em>también se puede escribir como <em>sunami</em>.</p>
<h2 class="gb-headline gb-headline-2bd37492 gb-headline-text">La importancia de unificar la grafía de las palabras</h2>
<p><strong>Como ves, los casos en los que no se admite la doble grafía son escasos</strong>. Esa ventaja significa que debemos estar vigilantes en el proceso de unificación de nuestros textos: tanto si optamos por la doble consonante como por la consonante simple al inicio de palabra, <strong>debe aparecer una única grafía para cada una</strong>. Si optamos por <em>psicólogo </em>en lugar de <em>sicólogo</em>, cada vez que nos refiramos al profesional de la salud mental debe aparecer con su <em>p </em>al inicio de palabra. Igual que, si optamos por nemotécnico, no podemos combinar <em>mnemotécnico </em>y <em>nemotécnico </em>arbitrariamente, a nuestro antojo y capricho.</p>
<p><strong>Para otra ocasión dejaremos la doble consonante en interior de palabra</strong>. Otro asunto complejo que da muchos quebraderos de cabeza a los hispanohablantes de todo el mundo: ¿transporte o trasporte?, ¿transfusión o trasfusión?, ¿consciencia o conciencia?, ¿subscribir o suscribir? Lo contaremos, cómo no, en otro artículo de<a href="https://filologodebolsillo.com/la-lengueta/"> La Lengüeta</a>.</p>
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		<title>Cómo escribir los latinismos</title>
		<link>https://filologodebolsillo.com/como-escribir-los-latinismos/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Filólogo de Bolsillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 13 Feb 2024 10:25:25 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ortografía]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Cómo escribir los latinismos Cuando corregimos un texto, una de las dudas más habituales en el aspecto ortotipográfico suele ser cómo escribir los latinismos. Si queremos ejecutar una buena corrección, debemos tener clara la respuesta a algunas preguntas que generan: ¿se tildan o no?, ¿van en cursiva o con comillas?, ¿cómo forman su plural? Si no lo tienes muy claro, este artículo de La Lengüeta puede ayudarte. ¿De dónde proceden los latinismos? A nadie se le escapa que el español es una lengua románica. Y esto quiere decir que procede, por evolución natural, del latín que se extendió por la península ibérica durante la romanización. De aquel latín hispánico (en el que ya figuraban palabras de origen prerromano y de origen germánico) procede la base léxica del español: esto se denomina léxico heredado o patrimonial. No obstante, a esta base se le han ido incorporando voces de otras lenguas con las que el español ha tenido contacto. Y así se ha formado nuestro léxico adquirido, palabras que se pueden convertir en un problema en nuestro texto si no sabemos cómo se escriben: ¿hay que acentuarlas ortográficamente o se respeta la acentuación de la lengua de origen?, ¿se escriben en cursiva o redonda?, ¿qué normas siguen para formar el plural? [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://filologodebolsillo.com/como-escribir-los-latinismos/">Cómo escribir los latinismos</a> se publicó primero en <a href="https://filologodebolsillo.com">Filologo de Bolsillo</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h1>Cómo escribir los latinismos</h1>
<p><strong>Cuando corregimos un texto, una de las dudas más habituales en el aspecto ortotipográfico suele ser cómo escribir los latinismos.</strong> Si queremos ejecutar una buena corrección, debemos tener clara la respuesta a algunas preguntas que generan: ¿se tildan o no?, ¿van en cursiva o con comillas?, ¿cómo forman su plural?</p>
<p>Si no lo tienes muy claro, este artículo de <a href="https://filologodebolsillo.com/la-lengueta/"><em><strong>La Lengüeta</strong></em> </a>puede ayudarte.</p>
<h2>¿De dónde proceden los latinismos?</h2>
<p>A nadie se le escapa que el español es una lengua románica. Y esto quiere decir que procede, por evolución natural, del latín que se extendió por la península ibérica durante <strong>la romanización</strong>. De aquel latín hispánico (en el que ya figuraban palabras de origen prerromano y de origen germánico) procede la base léxica del español: esto se denomina <em>léxico heredado o patrimonial.</em></p>
<p>No obstante, a esta base se le han ido incorporando voces de otras lenguas con las que el español ha tenido contacto. Y así se ha formado nuestro<em> léxico adquirido</em>, palabras que se pueden convertir en un problema en nuestro texto si no sabemos cómo se escriben: ¿hay que acentuarlas ortográficamente o se respeta la acentuación de la lengua de origen?, ¿se escriben en cursiva o redonda?, ¿qué normas siguen para formar el plural?</p>
<p>Los términos que más dudas generan en un escritor suelen ser aquellos incorporados desde las lenguas clásicas. Más en concreto, los que se conocen popularmente como latinismos: todas las voces tomadas del latín en un momento histórico posterior a los orígenes del español. <strong>Si quieres saber cómo escribir <a href="https://www.rae.es/buen-uso-espa%C3%B1ol/los-latinismos">los latinismos</a></strong>, seguro que este artículo puede resolverte muchas dudas.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone wp-image-131" src="https://filologodebolsillo.com/wp-content/uploads/2024/02/Diseno-sin-titulo-4-1024x576-1-300x169.png" alt="Saber cómo escribir los latinismos le da un plus de brillo a tu escritura" width="444" height="250" /></p>
<h2>Cómo escribir los latinismos: ¿crudos o adaptados?</h2>
<p>Uno de los factores determinantes para saber cómo escribir los latinismos correctamente es averiguar si estamos ante un<em> latinismo crudo </em>o uno <em>adaptado</em>.</p>
<p>En el caso de los<strong> latinismos crudos</strong>, se conserva la forma original del término en latín, sin cambios significativos en su escritura o pronunciación. Suelen utilizarse en contextos académicos, científicos o jurídicos, donde se valora mantener la fidelidad al término original.</p>
<p>Por otro lado, los<strong> latinismos adaptados</strong> son aquellos términos que han sido modificados para adaptarse a las reglas y convenciones del idioma en el que se utilizan. Estas adaptaciones pueden implicar cambios en la terminación, la pronunciación o, como veremos, incluso en la escritura del término original en latín. Esta forma de adaptación permite una mejor integración de los latinismos en el idioma receptor, facilitando su comprensión y uso por parte de los hablantes nativos.</p>
<h2>Cómo escribir un latinismo crudo</h2>
<p>Cuando escribimos un latinismo con plena conciencia de estar utilizando una palabra en latín, estaremos ante uno crudo. Esto significa que debemos:</p>
<ul>
<li><strong>Respetar su grafía originaria y no añadir signos ajenos al sistema de escritura latino.</strong> Esto significa que no usaremos tildes, ya que el latín carece de ellas.</li>
<li><strong>Marcar gráficamente el carácter foráneo de estas voces a través de la cursiva.</strong> Cuando se usan palabras o expresiones en otro idioma, se marcan con la cursiva. En este uso alterna con las comillas.</li>
</ul>
<h2>Cómo escribir un latinismo crudo: ejemplo</h2>
<p>Veamos, en el siguiente ejemplo, cómo se marcan con cursiva los latinismos crudos de este fragmento:</p>
<blockquote><p>«Las termas o baños públicos tenían piscina fría (<em>frigidarium</em>), piscina caliente (<em>caldarium</em>), vestuario (<em>apodyterium</em>) y otras instalaciones para practicar deportes, jugar o mantener relaciones sociales» <em>– Fernando Calvo Serraller, El arte contemporáneo</em></p></blockquote>
<h2>Cómo escribir un latinismo adaptado</h2>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone wp-image-132" src="https://filologodebolsillo.com/wp-content/uploads/2024/02/Diseno-sin-titulo-5-1024x576-1-300x169.png" alt="" width="380" height="214" /></p>
<p>Las voces latinas, en ocasiones, pueden contar con formas adaptadas al español, como es el caso de <em>trivio </em>o <em>cuadrivio</em>. Si hablamos de latinismos adaptados, tenemos que decir que la mayoría de ellos han llegado a través de otras lenguas. Han perdido su vinculación exclusiva con el mundo latino, pasando a designar realidades actuales: <em>accésit, adenda, detritus, déficit, estatus, pódium, quid, referéndum…</em> Ninguna de estas voces presenta una grafía ajena a las convenciones ortográficas del español ni plantea problemas de inadecuación entre su grafía y su pronunciación. Eso significa que son latinismos adaptados. Como tales, <strong>debemos someter estas palabras a las reglas de acentuación de nuestra lengua.</strong></p>
<p>Cuando pensamos en cómo escribir los latinismos, muchos de ellos solo requieren la aplicación de la tilde: <em>hábitat, ómnibus</em>, etc. Otros han conservado idéntica grafía (<em>herpes, humus, lapsus, ratio…</em>) y, a veces, se ha modificado, como en los casos de: <em>addenda &gt; adenda; accessit &gt; accésit; status &gt; estatus… </em></p>
<p><strong>Estas palabras no necesitan ningún tipo de resalte tipográfico</strong>, pues, al contrario que los latinismos crudos, no son concebidas como extranjerismos.</p>
<h2>Qué recomienda la RAE sobre cómo escribir los latinismos</h2>
<p>Aunque hay muchas autoridades lingüísticas, parece haber unanimidad a la hora de seguir las recomendaciones de la Real Academia Española de la Lengua como organismo prescriptor de mayor prestigio. Por eso, siguiendo todas esas pautas regularizadoras, la RAE aconseja lo siguiente sobre cómo escribir los latinismos en plural:</p>
<ul>
<li><strong>Escribir con grafías plenamente adaptadas siempre que sea posible.</strong> Esto significa que, por ejemplo, es preferible escribir cuórum y execuátur antes que quórum y exequátur. También debemos olvidarnos de quadrivium o cuadrívium y escribir cuadrivio y descartar summun para escribir siempre sumun.</li>
<li><strong>Si se opta por escribir con la grafía etimológica latina, tratar las palabras como latinismos crudos. </strong>Esto quiere decir que siempre se escribirán en cursiva (o con comillas) y sin tildes, con la misma grafía que presentan en su escritura de origen.</li>
</ul>
<p>Respecto a cómo escribir los latinismos plurales, otro de los grandes quebraderos de cabeza a la hora de escribir latinismos, la solución es sencilla: <strong>siguen las mismas reglas de formación del plural que las palabras españolas</strong>. Así, por ejemplo, los latinismos llanos o esdrújulos no monosílabos acabados en -s o -x son invariables en plural:<em> los campus, los lapsus, los estatus, los ángelus, los ficus</em>. No obstante, existen excepciones:</p>
<ul>
<li><strong>Los acabados en -r</strong>, que a veces se mantienen inalterables (<em>los execuátur, los paternóster</em>), también pueden añadir -es (<em>magísteres, nomenclátores</em>).</li>
<li><strong>Los latinismos que acaban en -t</strong> también vacilan entre mantenerse invariables o añadir -s (esta última es la variante preferida por la RAE, por adecuarse a las reglas morfológicas generales del español): <em>los accésits, los déficits, los hábitats, etc.</em></li>
<li><strong>Los latinismos acabados en -m</strong> añaden en general <em>-s</em> para el plural: <em>tándems, desiderátums, médiums, péplums, vademécums</em>. La excepción es <em>álbumes</em>.</li>
</ul>
<p>A pesar de esto, la RAE recomienda en su Ortografía de la Lengua Española (2010) no usar los plurales latinos en <em>-a</em>, introducidos en español por influjo del inglés: <em>currícula*</em> (mejor la forma <em>currículums</em> o la adaptada <em>currículos</em>),<em> córpora*</em> (mejor <em>corpus</em>). También apunta que las locuciones latinas son invariables: <em>los modus vivendi, los alter ego, etc.</em> En estas locuciones latinas y en dichos o citas en latín también se suelen cometer muchos errores. Pero eso lo contaremos en otro artículo, aquí, en <strong>La Lengüeta.</strong></p>
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