Tipos de comillas en español y cuándo utilizarlas
Las comillas son un signo de puntuación fundamental en español, pero también uno de los que más dudas generan a la hora de escribir o corregir un texto. El uso de las comillas varía según el contexto, el tipo de contenido y la jerarquía de la información que se quiere destacar, por lo que es imprescindible conocer bien los distintos tipos de comillas en español y sus funciones.
Saber elegir entre unas comillas u otras puede marcar la diferencia entre un texto correcto y uno descuidado, especialmente en contextos académicos, editoriales o profesionales.
En este artículo de La Lengüeta veremos qué son las comillas, qué tipos existen, cómo se combinan y cuándo utilizar cada una, siguiendo la norma ortográfica del español y con ejemplos prácticos. Además, repasaremos algunos errores frecuentes para poder evitarlos y mejorar la claridad y la presentación de nuestros textos.
¿Qué son las comillas y para qué se utilizan?
Las comillas son un signo de puntuación doble, formado por un signo de apertura y otro de cierre, que se emplea para delimitar fragmentos de texto con un valor especial. Se escriben siempre pegadas al primer y al último carácter del segmento que enmarcan, sin dejar espacios.
Su función principal es destacar palabras, expresiones o fragmentos que no forman parte del discurso normal o que requieren una interpretación concreta. De este modo, ayudan al lector a identificar matices del texto sin necesidad de explicaciones adicionales.
Usos principales de los tipos de comillas en español
En español, las comillas se usan principalmente para:
- Reproducir citas textuales: Como dijo Sócrates, «la verdadera sabiduría está en reconocer la propia ignorancia».
- Indicar títulos de obras breves, como artículos, capítulos o poemas: Ayer leí el artículo «Cómo escribir los latinismos» porque tenía dudas.
- Marcar ironía o sentido figurado: María dice que la sopa lleva muchas «especias».
- Destacar extranjerismos o expresiones impropias: Un «selfie» es una fotografía que te haces a ti mismo.
Estos usos son los más habituales, aunque no los únicos. En textos especializados, las comillas también pueden servir para señalar tecnicismos, neologismos o palabras empleadas con un sentido poco frecuente.
Aunque la función de las comillas puede parecerse a la de la cursiva, son pocos los casos en que son intercambiables: cada recurso tiene sus usos específicos regulados por la norma ortográfica.
¿Cuáles son los tipos de comillas que existen?
En español podemos encontrar tres tipos de comillas, reconocidas por la Ortografía de la lengua española: las comillas angulares, también llamadas latinas o españolas («…»), las comillas inglesas (“…”) y las comillas simples (‘…’). Cada tipo de comillas cumple una función específica y su elección depende del contexto y del nivel jerárquico dentro del texto.
Comillas angulares
Las comillas angulares son las recomendadas por la Real Academia Española para la redacción de textos impresos y formales. Suelen utilizarse para delimitar citas, títulos de obras breves y palabras o expresiones con un valor especial. Tienen prioridad frente al resto de tipos de comillas y se utilizan especialmente en textos editoriales, académicos y normativos. Además, admiten otros tipos de comillas en su interior.
«No es más limpio el que más limpia, sino el que menos ensucia», dijo la abuela a su nieta.

Por si no lo sabías, podemos escribir las comillas angulares desde el teclado utilizando los comandos Alt+174 y Alt+175. ¡Se acabó eso de copiar y pegar!
Comillas inglesas
Las comillas inglesas o dobles son las más utilizadas actualmente en textos digitales y manuscritos, aunque en español ocupan un segundo nivel jerárquico. Se usan principalmente cuando aparece una cita dentro de otra, cuando existen limitaciones tipográficas, en medios digitales y textos informales (aunque no sea lo más recomendable). Aun así, conviene recordar que no sustituyen a las comillas angulares en textos formales, sobre todo si se sigue estrictamente la norma ortográfica.
En el mensaje escribió: “Voy a llegar tarde, no me esperéis para cenar”.
Comillas simples
Las comillas simples ocupan el tercer nivel jerárquico y se usan en casos muy concretos. Principalmente, aparecen dentro de textos que ya contienen comillas angulares e inglesas, para indicar el significado de una palabra y en estudios lingüísticos o filológicos. Son las menos frecuentes y no deben utilizarse como alternativa a las comillas principales.
La palabra ‘semáforo’ lleva tilde porque es esdrújula.
Jerarquía de los tipos de comillas, según la RAE
Al escribir o corregir un texto, es habitual encontrar citas dentro de citas. En este caso, debe respetarse la jerarquía de las comillas en español, que es la siguiente: comillas angulares, comillas inglesas y comillas simples.
Veamos un ejemplo:
«Rosa le dijo a su madre: “Mañana voy a comprar el ‘cacharro’ del que te hablé”».
Respetar este orden ayuda a evitar confusiones y mantiene la coherencia tipográfica del texto. Cuando no se sigue esta jerarquía, el lector puede perder fácilmente la referencia de qué fragmento depende de cuál.
Errores frecuentes en el uso de las comillas
El uso incorrecto de las comillas es uno de los fallos ortográficos más habituales, incluso en textos cuidados. A menudo caemos en estos errores por costumbre, por influencia de otras lenguas o simplemente por desconocimiento de la norma. Estos son algunos de los errores más frecuentes en el uso de las comillas en español y cómo evitarlos:
- Usar comillas inglesas en lugar de angulares para textos formales: Uno de los errores más comunes en español es utilizar las comillas inglesas para todo. Como hemos dicho anteriormente, en español existen distintos tipos de comillas y no todas cumplen la misma función. En textos formales, lo recomendable es usar las comillas angulares y reservar las demás para usos secundarios. Este error es especialmente frecuente en textos digitales que luego se trasladan a contextos más formales sin una revisión adecuada.
- Mezclar tipos de comillas sin respetar la jerarquía: Cuando dentro de una cita aparece otra o una palabra destacada, es necesario cambiar el tipo de comillas que utilizamos, siguiendo la jerarquía marcada por la norma: «El profesor explicó: “La palabra ‘banco’ tiene varios significados”». Utilizar el mismo tipo de comillas también resultaría confuso para el lector.
- Utilizar las comillas para resaltar palabras: Las comillas no sirven para dar énfasis. Si se quiere destacar una palabra o expresión, lo recomendable es escribirla en cursiva. Utilizar comillas en este caso puede hacer que el texto parezca irónico o incorrecto.
- Utilizar demasiado las comillas para expresar ironía: Las comillas pueden expresar ironía, pero abusar de ellas con este fin recarga el texto y le resta naturalidad. Conviene utilizarlas solo cuando sea necesario para evitar malentendidos. En muchos casos, el propio contexto basta para transmitir el tono irónico sin recurrir a signos gráficos.
- Colocar incorrectamente los signos de puntuación: En español, los signos como el punto o la coma suelen colocarse fuera de las comillas, salvo que formen parte del texto citado. Este detalle, aunque pequeño, es fundamental para mantener la corrección ortográfica de un texto.
- Confundir las comillas con otros signos de puntuación: En textos digitales es frecuente confundir la comilla (‘) con el apóstrofo (‘) o usar comillas rectas en lugar de las tipográficas. Revisar este aspecto mejora notablemente la presentación de un texto, además de transmitir una mayor profesionalidad y atención al detalle.
En resumen, conocer los tipos de comillas en español y saber cuándo utilizarlas correctamente no solo mejora la corrección ortográfica de un texto, sino también su comprensión y calidad estilística. Aun así, alrededor del uso de las comillas siguen surgiendo muchas dudas: su convivencia con la cursiva, su concurrencia con otros signos de puntuación, su uso metalingüístico o en medios digitales… Son cuestiones que también dan más de un quebradero de cabeza. Pero todo eso podremos comentarlo con calma en otro artículo, aquí, en La Lengüeta.





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